abril 29, 2015

HISTORIA DE ARACATACA


Ordenanza creación
Municipio 
Aracataca


ANTECEDENTES

El origen de Aracataca se remonta a 1885.

Se inició Aracataca en las tierras de «La Santísima Trinidad de Aracataca y San Matías» denunciadas como realengas y solicitadas en adjudicación por don Basilio García en 1797.

Para su origen como población nucleada debió ocurrir la manumisión de los esclavos, en 1851, y sus consecuencias inmediatas: las Guerras Civiles entre liberales y conservadores, cruentas en las antiguas provincias de Padilla y del Valle de Upar. En los pueblos los grupos débiles de partido y de tierras huyeron a refugiarse en los montes; y encontraron, en 1857, en el antiguo «Camino de la Montaña», la hacienda del italiano Giacomino Costa Colón, quien les parceló parte de su «Santa Rosa de Aracataca» para iniciar las explotaciones de tabaco y de cacao y el corte de maderas. Para 1870 tenía Aracataca 292 habitantes, en su mayor parte refugiados, con marcada homogeneidad social y heterogeneidad cultural.

En 1889 es declarado corregimiento por Acuerdo Número 9, del 26 de noviembre del Honorable Concejo Municipal de San Juan del Córdoba (hoy Ciénaga).

Luego la compañía francesa Inmobiliaria y de Plantaciones reemplazó en Aracataca la vocación de las parcelas de tabaco de los refugiados de las guerras civiles de la hacienda «Santa Rosa de Aracataca» del italiano Giacomino Costa Colón, por las de cacao, en las últimas décadas del Siglo XIX; surgió en Aracataca la vereda Theobromina como centro agrícola de explotación de la fruta Theobroma cacao, y con los inmigrantes franceses aparecieron las primeras memorias fotográficas del extraordinario pasado subregional.

En 1894 llegó el telégrafo, del que se conserva la construcción original, refaccionada en 1924, año en el cual laboró en sus instalaciones Gabriel Eligio García, por lo que hoy es Monumento Nacional.


LLEGADA DEL FERROCARRIL






En 1908 llegó el ferrocarril a Aracataca, con la expectativa de un trazado final hasta el río Magdalena, ya fuere al puerto de Plato o al de Cerro de San Antonio:

“El inocente tren amarillo que tantas incertidumbres y evidencias, y tantos halagos y desventuras, y tantos cambios, calamidades y nostalgias, había de llevar a Macondo.” 

Sin embargo, la zona de riego con suelos de aluvión llegaba hasta la margen derecha del río Fundación, por lo que para los estadounidenses quienes eran los accionistas mayoritarios del Ferrocarril de Santa Marta y dueños a la vez de United Fruit Company, más conocida como Yunai, no ameritaba seguir con la construcción férrea, puesto que en adelante existían suelos depreciados sin riego y por tanto sin posibilidad de explotación agrícola, que no aseguraban productos para los mercados de exportación.

Así, el terminal final del tren lo fue Buenos Aires, desde el 22 de octubre de 1906 hasta 1922. En 1923 fue trasladado a la ribera izquierda del mismo río, al entonces corregimiento de La Envidia, hoy centro urbano del Municipio de Fundación.


La avalancha de nacionales y extranjeros que trajo el tren a la entonces cosmopolita Aracataca, inició el cambio y adoptó el nuevo cuadro de costumbres, el mestizaje, las nuevas vivencias; para bien de la cultura, de los ancestros de la caribeña isla Juana, nos trajo el tren, el son cubano para enraizar y generar nuevos grupos, y Aracataca presenta hoy orgullosa al desaparecido Antonio Jaramillo, conocido en el ámbito cultural y musical de la nación como «El Perro Negro», intérprete y cantor que hereda de Ciro, Cueto y Miguel los cantos de La Loma y del Oriente cubano.

También permitió el ferrocarril que los paseos del maestro Eulalio Meléndez y las guitarras cienagueras intercambiasen en Aracataca con los juglares del acordeón de la antigua provincia de Padilla y naciera el primer paseo en este instrumento musical, del maestro Bolañito:

“Santa Marta tiene tren, pero no tiene tranvía. Si no fuera por la Zona, ay, caramba, Santa Marta moriría, ay, hombe”.

Tal fue la importancia del intercambio cultural que generó el ferrocarril, que en Ciénaga, Santa Marta y después en La Habana se tarareaban canciones generadas en la simbiosis cultural de la Zona Bananera.

“Yo me voy pa´ Cataca y no vuelvo más El amor de Carmela me va a matar”. (José María Peñaranda).  “Las cataqueras más hermosas se han venido a Europa, gracias Cataca". 

El Himno de Aracataca lo compuso Jorge Carrillo Guzmán.



ERECCIÓN COMO MUNICIPIO

Aracataca fue elevado a la categoría de Distrito Municipal el 20 de Marzo de 1912, luego ante las reiteradas demandas y conflictos en sus límites jurisdiccionales con el Municipio de Pueblo Viejo y Pivijay de quienes se segregó, la Asamblea Departamental del Magdalena consideró necesario ratificar con una nueva Ordenanza de 1915 la erección municipal y aclaró los límites jurisdiccionales del nuevo ente territorial, con el objeto de poner punto final a sus diferencias.

   La Asamblea Departamental del Magdalena del año 1912, al notar el progreso del corregimiento de Aracataca decide segregarla del Municipio de Pueblo Viejo, y anexarle las tierras comprendidas entre el río Tucurinca y el río Fundación; y al Municipio de Pivijay desmembrarle las sobrantes del territorio llamado “San Matías” del que hacía parte La Envidia.

Por medio de la Ordenanza número 8 del 20 de Marzo de 1912, fue erigido el Distrito Municipal de Aracataca, con Circuito de Notaría y Registro de Instrumentos Públicos y Privados.

Los motivos para tomar esa decisión fueron el auge poblacional que había adquirido gracias a la riqueza de suelos; al gran número de propiedades rurales dedicadas a la agricultura especialmente por la compañía frutera en la siembra de banano; la adjudicación de tierras a los militares que batallaron en la guerra de los mil días; a los flujos de migrantes nacionales y extranjeros que llegaron a estas tierras atraídos por el Ferrocarril de Santa Marta, y su comercio, algunos con capitales económicos, otros con el propósito de conseguirlos, a la dificultad jurídico-administrativa al depender de una cabecera como Pueblo Viejo que no tenía fortaleza política ni económica ni vial; fue mayor el nexo con el Municipio de Ciénaga, por afinidades sociales, de producción agropecuaria y por la comunicación férrea, que con Pueblo Viejo.

La autonomía municipal fue un premio al impulso y desarrollo de Aracataca.

Los miembros de la Asamblea Departamental que sesionó en marzo de 1912, y que tuvieron a bien erigir el Distrito Municipal de Aracataca fueron:

 Diputados

Nicolás Dávila, Presidente de la Asamblea.
José Gregorio Abello, Vice-Presidente.
Manuel J. Linero Castillo.
Lázaro Espejo.
Joaquín Solano.
José María Bermúdez.
Rafael Robles.
Agustín A. Flórez.
Víctor M. Díaz Granados.
Eloy Serrano.
Blas Arévalo.
Isaac J. Pereira.
Guillermo Bustamante.
Secretario: Rafael Urbano Travecedo.



LA ORDENANZA DE 1912


Ordenanza Número 8
(20 de Marzo de 1912)

Por la cual se crean el Distrito Municipal y Círculo de Notaría y Registro de Aracataca

La Asamblea Departamental del Magdalena
En uso de su facultades legales,

ORDENA

Artículo 1°. Erígese en Distrito Municipal y circuito de Notaría y Registro, con el nombre de ARACATACA, el territorio comprendido dentro de estos linderos:

Por el Norte, la margen izquierda del río Tucurinca;

Por el Sur, la ribera derecha el río Ariguaní, desde su nacimiento, con excepción de la parte correspondiente al Distrito de Valle de Upar, en la parte de la Sierra Nevada que baña dicho río, hasta la Terminal de la trocha del ferrocarril;

Por el Este, la Sierra Nevada;

Por el Oeste una línea recta que partiendo del Ariguaní, en el punto de la actual trocha del ferrocarril, termine en el Tucurinca, pasando al oriente de Tierra Nueva, de modo que continuarán perteneciendo al antiguo Distrito de Pueblo Viejo, las tierras ya nombradas, las de La Loma, y las secciones del Bongo y Bocas de Aracataca, quedando en la demarcación fijada las secciones de Aracataca, que será la cabecera, Fundación, Buenos Aires, La Envidia, Palos Prietos y Garrapata.

Artículo 2°. Esta Ordenanza entrará en vigencia, el 20 de julio del año en curso, y se faculta al Gobernador, para reglamentarla a fin de que prontamente se organicen el Distrito y el Circuito de Notaría y Registro por ella creados.

Dada en Santa Marta, a 20 días del mes de marzo del 1912.

El Presidente de la Asamblea
Nicolás Dávila

El Secretario
Rafael Urbano Travecedo

Gobernación del Departamento 
Santa Marta, Marzo 20 de 1912.

Publíquese y ejecútese

Manuel G. Angulo
Gobernador

El Secretario General
Joaquín Campo Serrano R.

PRIMEROS ALCALDES

                              Alcalde                                     Fecha de Posesión

                    Tomás Francisco Noguera        20 de Julio de 1912.
                    Luís Carlos Rocha                    11 de Noviembre de 1912.
                    Luís Manjarrés Delgado            31 de Enero de 1913.
                    Agustín Correa                         11 de Julio de 1913.
                    Coronel Jesús María Rentería     7 de Noviembre de 1913.
                    Ricardo C. Lapeira                   16 de Septiembre 1914.
                    Ignacio Folíaco                           1 de Septiembre 1915.

El primer Notario lo fue el señor Luís Segundo Porto, natural de El Paso, y avecindado en Aracataca desde la década de 1890.

El primer Juez lo fue el Señor Carlos Pacheco García, natural de San Juan del Cesar, a partir del 4 de Junio de 1911, quien tomó posesión ante el Alcalde del Distrito de Pueblo Viejo.

El segundo Juez Municipal de Aracataca lo fue Don Ezequiel García Mayorca Durán, cienaguero, nombrado por el Honorable Concejo Municipal de Aracataca.

REACCIONES

No faltaron las protestas y las demandas por parte de los Municipios afectados, tanto Pueblo Viejo como Pivijay:

El Concejo Municipal de Pivijay autorizó conferir poder al Señor Luis S. Cotes, para que “ante el Gobierno Departamental sostenga la necesidad de reintegrar al Municipio de Pivijay el Caserío de “La Envidia”, el cual le fue segregado por la Gobernación en providencia del 11 de Mayo de 1911, confirmada por Resolución del 6 de Octubre del mismo año.

La segunda nota emanada de esa misma corporación se refiere al mismo asunto, pero además solicita se faculte al apoderado para que inicie Juicio contra el Superior que arrebató dicho Caserío de “La Envidia” a Pivijay…”.

Protocolización del poder por el cual el Honorable Concejo de Pivijay autoriza al Señor Oliverio del Valle para que gestione lo relacionado con el Caserío de “La Envidia” ante el Gobierno Departamental.

El Doctor Sergio M. Rosellón, en representación del Distrito de Pueblo Viejo, demandó el día 11 de Mayo de 1912 la nulidad ante el Tribunal Superior de la Ordenanza No. 8 de este año, “por la cual se crea el Municipio de Aracataca”.

En el tiempo comprendido entre la expedición de la Ordenanza que creó el Distrito Municipal de Aracataca y su vigencia, se suscitaron desórdenes, el señor Manuel María Salcedo se autoproclamó Alcalde de Aracataca y violentamente removió al inspector legalmente nombrado por la Alcaldía de Pueblo Viejo, por pretender éste señor cobrar impuestos y rentas y cerrar negocios, atropellando a la ciudadanía, con la anuencia del Alcalde de Pueblo Viejo.

El Gobernador del Magdalena destituyó al Alcalde de Pueblo Viejo, iniciándose una resistencia armada en la cabecera comandada por Manuel Manjarrés. El nuevo Alcalde de Pueblo Viejo, Don Gregorio Parodi, nombró Inspector al Señor Tomás Francisco Noguera, maestro graduado, nacido en San Juan del Cesar y vecino de Aracataca; se calmaron los ánimos. 

Le correspondió a Tomás F. Noguera, luego, como primer Alcalde Municipal, presidir los actos y festejos que tuvo Aracataca el 20 de Julio de 1912.

Resignado Pueblo Viejo por la pérdida del corregimiento de Aracataca que le sostenía las arcas distritales, y en una penuria económica, su alcalde, Manuel G. Núñez Roca, pidió auxilios para sostenimiento a la Asamblea Departamental de 1913. 

El 1 de Agosto del mismo año el Concejo Distrital de Pueblo Viejo erigió en corregimiento al caserío de San Sebastián del Bongo, procurando aliviar la lamentable situación distrital con los impuestos que generarían las fincas ganaderas y el corte de maderas en los alrededores del caserío.

Los primeros años de administración del Distrito Municipal de Aracataca fueron turbulentos. El primer Alcalde de Aracataca Tomás Francisco Noguera fue destituido por encarcelar en medio de una inundación al ingeniero de la comisión de baldíos, Arturo Arango, después de salir éste ileso de un intento de asesinato; eran consecuencias directas del problema agrario que se vivió en la Zona Bananera.

El segundo Alcalde Luis Carlos Rocha también fue destituido por participación en política partidista, se mostró en evidencia con el siguiente telegrama dirigido a un subalterno suyo ya que era el Inspector de la Envidia (hoy Fundación), el cual copia original del mismo le fue enviado al señor Gobernador:

“Aracataca, Enero 6 de 1913.

               Señor Don José V. Figueroa.- La Envidia.

               Estimado amigo: Se hace necesario el que Usted a la mayor brevedad posible forme una lista de todos  los individuos que puedan votar con Usted a ojos cerrados y la mande a ésta.

Confío en que su labor en este sentido será benéfica y plausible y que sabrá atraerse el mayor número de votantes a fin de que el triunfo de la causa Republicana sea un hecho indiscutible. 

Trabaje pues con paso firme y con el mayor empeño. Por lo demás, no debe Usted amedrentarse por nada, estamos firmes y potentes como el genitor de Palas.


Sin otra cosa, esperando que haga extensiva la presente al amigo Palma, a quien debe interesar en el mismo sentido y en mi nombre, quedo de Usted, afectísimo, amigo y S.S., Luís C. Rocha.”


     Finalmente, el Tribunal Superior de Justicia no halló méritos en las demandas interpuestas por los Distritos de Pivijay y Pueblo Viejo contra la Ordenanza No. 8 de 1912, de la Asamblea Departamental del Magdalena.



LA ORDENANZA 
DE 1915

La Asamblea ante tantos conflictos y dificultades decidió aclarar los límites del Distrito de Aracataca para evitar disputas entre Distritos, ratificó la decisión de 1912 de erigir en Distrito Municipal a Aracataca, precisando sus límites y asignándole como núcleos poblacionales los siguientes: “Corresponden al Distrito creado las Secciones de Aracataca, que será su cabecera, Fundación, Buenos Aires, La Envidia, Palos Prietos, Garrapata y San Sebastián del Bongo...”

Pueblo Viejo con esta nueva Ordenanza perdió a San Sebastián del Bongo.

Fundación al que se refiere la Ordenanza corresponde a La Nueva Fundación de San Carlos de San Sebastián, poblado fundado el 25 de Marzo de 1789 por irlandeses, franceses, pobladores de Turbaco y de la Provincia de El Socorro, en el Virreinato de la Nueva Granada. Este corregimiento entró en decadencia poblacional y desapareció por completo en el  año 1939. Estaba ubicado en lo que es hoy la Hacienda Bocatoma, vereda de Buenos Aires.

La Envidia que menciona la Ordenanza corresponde a la actual cabecera del Municipio de Fundación, llamado Fundación a partir de 1923, cuando comenzó a ser Terminal Férreo (1923-1960).

Garrapata era un poblado que estaba ubicado cerca de Tucurinca, hoy desaparecido.


Ordenanza 
Número 47
(Del 28 de Abril de 1915)

Por la cual se crean un Distrito y un Círculo de Notaría y Registro

La Asamblea Departamental del Magdalena
En uso de su facultades legales,

ORDENA

Artículo 1°. Desde la sanción de la presente Ordenanza erígese el Distrito Municipal de Aracataca con estos linderos:

Por el Este la Sierra Nevada y sus contrafuertes;

Por el Sur el río Ariguaní desde su nacimiento hasta la trocha del ferrocarril que existía en 1912, con excepción de la región que pertenece al Distrito de Valle de Upar, San Sebastián y Pueblo Viejo;

Por el Oeste, desde el punto donde termina el lindero sur, sobre el río Ariguaní una línea recta sobre el caserío La Envidia, desviándose mil metros (1000m), entre este caserío y el de "Macondo", jurisdicción este último caserío del Distrito de Pivijay y prolongando la referida línea, hasta el río Fundación, por el lugar más cercano, aguas abajo del expresado río, margen derecha hasta su desembocadura en el caño Palenque, en el punto nombrado El Torín, de este punto en dirección de Sur a Norte hasta la desembocadura del río cataca, margen derecha hasta su confluencia con el río Tucurinca hasta encontrar el lindero del Este en la Cordillera.

Corresponden, pues, al Distrito creado las secciones de Aracataca, que será su cabecera, Fundación, Buenos Aires, La Envidia, Palo Prieto, Garrapata, y San Sebastián del Bongo.

Este Distrito forma parte integrante de la Provincia de Santa Marta.

Artículo 2°. Créase el Circuito de Notaría y Registro de Aracataca con los mismos términos que, para lo político y administrativo, tiene el Distrito Municipal del mismo nombre.

Dada en Santa Marta, a 26 de abril de 1915.

El Presidente de la Asamblea
Foción D. Cormane.

El Secretario
Gabriel R. Riveira

********

Gobernación del Departamento 
- Santa Marta, abril 28 de 1915.

Publíquese y ejecútese

Rafael de Armas
Gobernador

Nicolás Dávila
El Secretario General



FOCIÓN DEMÓSTENES CORMANE SANTODOMINGO 
Y LA CREACIÓN DEL MUNICIPIO DE ARACATACA

Foción Demóstenes Cormane Santodomingo, era hijo del General, oriundo de Riohacha, Maximiliano Cormane, con la dama piñonera Emilia Santodomingo Escorcia.

Se casó Foción Demóstenes Cormane Santodomingo, en El Piñón Magdalena, con Dolores Helena Carbonell Silva en el año 1916, de cuya unión nacieron los siguientes hijos:

– José Rafael Cormane Carbonell.
– Foción Cormane Carbonell.
– Jesús Cormane Carbonell.
– Emilia Cormane Carbonell.
– Myriam Cormane Carbonell.
– Carlos Cormane Carbonell.
– Jorge “El Goly” Cormane Carbonell.

Además tuvo sus dos primeros hijos en Pivijay, con la dama Soledad Pérez, llamados: Maximiliano Cormane Pérez y María Luisa Cormane Pérez.

Fue maestro graduado de escuela, en Ciénaga, Pivijay, El Piñón y Aracataca; Diputado del Magdalena y alcalde de El Piñón en 1911.

En 1915 siendo Presidente de la Asamblea del Magdalena, esta Corporación creó el municipio de Aracataca, y como tal le correspondió firmar la Ordenanza No. 47 del 28 de abril de 1915. El caso es que en ese entonces, fungía como Director de la Escuela de Varones de Pivijay, de tal manera que le tocó pedir licencia, para ocupar el cargo de diputado. Años después, luego de firmar la ordenanza, se traslada a la población de Aracataca, lugar donde murió y fue sepultado y donde se le tributa honores con el colegio Instituto Foción Cormane Santodomingo.

De Aracataca fueron segregados primero El Municipio de Fundación en el año 1945 y El Retén en año de 1996.


IMPORTANCIA PARA LOS FUNDANENSES

Para los fundanenses estudiar la historia de Aracataca es fundamental para determinar el origen de Fundación. Primero porque Fundación fue corregimiento de Aracataca desde 1906 hasta 1945, cuando se segregó al ser erigido como municipio logrando autonomía administrativa y política.

ORIGEN DE FUNDACIÓN

En los últimos años se vienen escuchando diferentes teorías sobre el origen histórico y antropológico de Fundación, lo que ha causado desconcierto entre los académicos, historiadores, y entre los mayores, algunos de los cuales aún viven, testigos presenciales de los primeros pobladores

TEORÍAS

Las versiones más difundidas sobre el origen de la cabecera del Municipio de Fundación son las siguientes:

  1. Fundada por el Virrey español: Francisco Gil y Lemos, en 1789;
  2. Fundada por Faustino Mojica en 1902;
  3. Poblada por contratistas, trabajadores y comerciantes relacionados con la construcción y desarrollo del Ferrocarril de Santa Marta, desde diciembre de 1906.

Verificación de las teorías

Hechos a investigar

— Determinar el origen de la población que habitó los inicios del casco urbano del Municipio de Fundación; antiguamente conocido con el nombre de ‘La Envidia’;
— Determinar los fundadores, colonizadores, pobladores o primeros habitantes, de lo que hoy se conoce como la cabecera municipal de Fundación, Magdalena, antiguamente ‘La Envidia’.

Método

Cada teoría será estudiada utilizando el método científico que emplea la antropología, que permite una conclusión verificable y de comparación sistémica. 

Elementos de estudio

La investigación parte con los siguientes elementos a verificar: 

— Observación y análisis del origen y raza de los primeros pobladores;
— Observación y análisis de los documentos notariales de los primeros inmuebles;
— Observación y análisis del entorno socioeconómico de los primeros pobladores;
— Observación y análisis de los actos administrativos sobre la división política territorial;
— Observación y análisis de los registros de prensa de la época;
— Observación y análisis de los archivos históricos de la época;

Consenso

Partimos de un hecho aceptado por todos, y es que el casco urbano del Municipio de Fundación estuvo identificado en sus orígenes con otro nombre: “La Envidia”

Con ese nombre fue reconocido como caserío y luego como corregimiento, y fue a partir de los años 20s del siglo pasado, es desde cuando se le conoce con el nombre de “Fundación”.

Para evitar confusiones, el hecho a verificar será el relacionado con identificar el origen la población que le dió vida a “La Envidia”, y los individuos que la habitaron en esa etapa.

PRIMERA HIPÓTESIS 

Fundación fue fundada por orden de un Virrey Español 

La primera tesis a verificar es la hipótesis que manifiesta que La Envidia, tuvo su origen en una población que se llamó: “La Nueva Fundación de San Carlos de San Sebastián”, también conocida abreviadamente como: San Carlos de Fundación, La Fundación y en algunos documentos simplemente como Fundación. 

La Nueva Fundación de San Carlos de San Sebastián, fue una población (hoy desaparecida) que estuvo ubicada a varios kilómetros de distancia del actual casco urbano de Fundación.

Fundada:  Está comprobado que “San Carlos de Fundación” fue fundada por voluntad del Virrey Francisco Gil y Lemos, y llevada a cabo por el comandante de milicias de Santa Marta, Pascual Díaz Granados.

Fecha fundacional: “San Carlos de Fundación” tiene por fecha fundacional, el 25 de Marzo de 1789, en el período colonial.

Desaparición: “La Nueva Fundación de San Carlos de San Sebastián” quedó deshabitada en el año 1939.

Ubicación: “La Nueva Fundación de San Carlos de San Sebastián”, estaba ubicada en lo que hoy se conoce como la Hacienda Bocatoma, en el municipio de Aracataca, parte baja de las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, en el camino que del corregimiento de Buenos Aires, conduce al corregimiento de Río Piedra, a unos 5 kilómetros de “La Envidia”. 

Resumen de su historia: su origen data del 25 de Marzo de 1789, cuando el comandante de milicias de Santa Marta, Pascual Díaz Granados, condujo a la orilla del río San Sebastián –hoy río Fundación–, por orden del Virrey Francisco Gil y Lemos, a noventa y un (91) inmigrantes franceses e irlandeses que se encontraban convalecientes en Caño de Loro, Cartagena de Indias, y a treinta y ocho (38) pobladores neogranadinos que provenían del Socorro (Santander), y de Santa Catalina de Turbaco (Bolívar).

Este poblado existió hasta 1939, luego de varios años de declive demográfico progresivo, aproximadamente tuvo una vida de 150 años.

Análisis de la hipótesis

La hipótesis plantea que el origen de “La Envidia” estuvo en “La Nueva Fundación de San Carlos de San Sebastián”.

Para estudiar esta hipótesis partimos del hecho que:

La Envidia y La Nueva Fundación de San Carlos de San Sebastián, son dos sociedades humanas, es decir compuesta por hombres;

— Ubicadas en puntos geográficos distintos; con población espacial distinta;

— Que coincidieron en el tiempo, ya que la evidencia apunta que “La Envidia” registra poblaciones desde el año 1906 y “La Nueva Fundación de San Carlos” desde 1789 hasta 1939, lo que equivale a decir que el mismo pueblo estaba entre 1906 y 1939 en dos lugares geográficos distintos al mismo tiempo;

— Que para que estos dos conglomerados humanos tengan un mismo origen, estaríamos hablando de un mismo pueblo;

— En consecuencia para que esta hipótesis tenga congruencia científica acorde con las ciencias demográficas, estaríamos ante un presunto caso de reasentamiento poblacional o traslado de población, de lo contrario la teoría carecería de sustento, ya que es imposible hablar de poblaciones ubicadas en sitios geográficos distintos con el mismo origen, pero sin ser el mismo pueblo.

El reasentamiento poblacional o traslado de población, es el movimiento de personas de un territorio a otro. Puede ser como consecuencia de:

–  Un fenómeno natural;
– Un desplazamiento forzoso impuesto por autoridad estatal, grupos violentos, hambrunas, etc;
– Una cultura nómada de algunas colonias, etnias o grupos religioso, como los gitanos;

En Colombia existen casos recientes de reasentamientos poblacionales como el municipio de Gramalote, que por una falla geológica se hizo necesario reconstruir el casco urbano de la población en otro lugar del territorio municipal, o el de El Peñol, Antioquia, que por la construcción del embalse de San Rafael se trasladó la población a una zona que no iba a quedar inundada.

Condiciones para reconocer que una población sea fruto de un reasentamiento:

En demografía social para que el origen de un poblado sea catalogado como fruto de un reasentamiento poblacional, los individuos que integran el nuevo territorio deben poseer nexos generacionales o vínculos biológicos, comprobados por sus estrechas relaciones de interdependencia, identidad social y cultural, tradiciones alimenticias, léxicas, y costumbristas, al igual que una historia en común de lazos familiares, étnicos, religiosos, ideológicos etc. 

En cambio si el grueso de una población se fracciona con movimientos migratorios en dirección a distintos puntos geográficos, su dinámica demográfica pierde su sustentabilidad como fruto de las alteraciones y modificaciones sociales, conservará en el mejor de los casos identidad cultural si se mantienen como colonias, pero en ningún caso identidad poblacional. La unidad social es esencial para constituir el concepto de población reasentada, incluso para las culturas nómadas.  

Verificación de la hipótesis:

Identifiquemos los primeros habitantes de “La Envidia”, para determinar si guardan nexo demográfico, antropológico y sociológico,  con la población de La Nueva Fundación de San Carlos de San Sebastián:

a) Quiénes fueron las primeras personas que radicaron su domicilio en “La Envidia”?

Existe evidencia documental y oral, que los primeros pobladores de La Envidia y su lugar de procedencia, fueron:

  • Manuel Antonio Ordóñez Reales (Ponedera, Atlántico);
  • Juan González (Pivijay);
  • José y Manuel Zambrano (Ponedera, Atl., hermanos entre sí, y empleados de don Manuel Ordóñez);
  • Carlos Valencia y; 
  • Bernardo López Escalona (Valencia de Jesús, Cesar);
  • Francisco Tarantino (Italiano);
  • Leone Vitola (Italiano);
  • José Blas Daniel Abrelles (Italiano);
  • José del Carmen David (Palestina);
  • Juan Jacobo Restrepo González (Andes, Ant.);
  • Pedro A. Segovia (Gral. Ciénaga); 
  • Félix Ibáñez Pérez (Convención, N.S.).
Ninguno de los anteriores tenía como procedencia “La Nueva Fundación de San Carlos”.

Se cuenta con una evidencia documental de tipo notarial del año 1921, donde un grupo de personas conformaron una sociedad comercial, su importancia histórica es que describe el nombre sus integrantes, su actividad mercantil y el lugar de su nacimiento o procedencia, estos son:
  • Manuel A. Ordóñez Reales. Agricultor, Ponedera.
  • Félix Ibáñez Pérez: Agente de Negocios, Convención.
  • Juan Jacobo Restrepo: Agricultor, Andes-Ant.
  • “Filomena Hermanos”: Comerciantes, Italia.
  • José Blas Daniel: Agricultor, Italia.
  • “Scoppetta, Barletta & Cía”: Comerciantes, Italia.
  • Hugo A. Martínez: Comerciante, Carmen de Bolívar.
  • José Ramón Gutiérrez: Comerciante, La Mesa, Cund.
  • Justiniano Correa: Comerciante, Bogotá.
  • Francisco Capilla Saurina: Comerciante, España.
  • «David Hermanos»: Comerciantes, Siria.
  • Eduardo D. Pardo: Comerciante, Curaçao.
  • Emilio Acosta: Comerciante, Cúcuta.
  • Juan García: Comerciante, El Piñón.
  • Miguel A. Caro: Comerciante, Angostura Ant.
  • Marcelino Hernández C: Comerciante, Ocaña.
  • Abel Rodríguez C.:Peluquero, Tolima.
  • Domingo Maradey: Comerciante, Bogotá.
  • Jesús Bermúdez: Agricultor, Santa Marta.
  • Antonio López: Agricultor, El Peñol-Ant.
  • Demetrio Gutiérrez: Agricultor, Pivijay.
  • Pedro Fandiño: Agricultor, Remolino.
  • Escolástico Márquez: Agricultor, Plato.
  • Leonardo Cacua: Negociante Ganado, Boyacá.
  • José Manuel Bolaño: Negociante Ganado, Ciénaga.
  • Pedro P. Pérez: Negociante Ganado, Pivijay.
  • Rafael Díaz Granados: Hacendado, Santa Marta.
  • Alberto A. Zúñiga: Hacendado, Santa Marta.
  • Juan D. Armenta: Agente de Negocios, Ciénaga.
  • José A. Orozco: Empleado Comercio, Pivijay.
  • Manuel I. Gómez: Empleado Público, Riohacha.
  • José A. Vidal: Empleado Público, Riohacha.
Se puede apreciar notoriamente que ninguno provienen de la “Nueva Fundación de San Carlos”, todo lo contrario son de distintos puntos geográficos de Colombia, y extranjeros.

b) En qué predios se radicaron los primeros pobladores de La Envidia, y en qué año se inicia el poblamiento?

Los primeros pobladores de La Envidia se radicaron en un predio rural de uso agropecuario denominado: 

—San Francisco de Fundación. 

El poblamiento de La Envidia inicia el 15 de diciembre de 1906, con la adquisición de un solar para uso residencial, que don Manuel Antonio Ordóñez Reales, natural de Ponedera, Atlántico, adquirió de don Manuel Faustino Mojica, natural de Pivijay.

En el documento de adquisición de este lote, se evidencia claramente que al momento de la compra, el predio no poseía vecino alguno, prueba fidedigna y documental que demuestra el nombre del primer poblador de este nuevo asentamiento humano y su lugar de origen.

c) En la Finca San Francisco de Fundación existía o existió alguna población antes de la llegada de éstos pobladores?

No existe evidencia, ni vestigio, ni testimonios, que hagan referencia a que antes de diciembre de 1906 en el predio San Francisco de Fundación hubiera existido población alguna. El inmueble para ese año aún estaba siendo civilizado para uso agropecuario, eran ‘montañas’ —en términos de la época—, de bosques maderables de origen natural, y algunas divisiones civilizadas tenían uso ganadero y rosas de pancoger.

d) Quiénes eran los propietarios del predio donde se radican los primeros pobladores de La Envidia?

El predio donde se radicaron los primeros pobladores de La Envidia era de propiedad del general cienaguero: Sergio Manuel Rosellón, pero el área donde se radicaron los primeros pobladores estaba en disputa de posesión con Manuel Faustino Mojica, natural de pivijay y residente en Aracataca.

Manuel Faustino Mojica era propietario de un predio colindante con el disputado, compuesto de 88 hectáreas, hoy los barrios Chimila y La Magdalena.

c) Cómo y cuándo se adquirieron los predios donde se radican los primeros pobladores de La Envidia?

— Manuel Faustino Mojica, adquirió el predio de 88 hectáreas, el 15 de Febrero de 1899, al señor Julio Ramírez. (hoy barrios Chimila y La Magdalena). 

— Sergio Manuel Rosellón, adquirió la Finca San Francisco de Fundación, mediante adjudicación de 1.003 hectáreas baldías que le hiciera la Gobernación del Magdalena un 20 de noviembre de 1903. Un área de este gran predio, estaba en disputa de posesión con el señor Manuel Faustino Mojica, que es el terreno donde hoy se encuentra el barrio Centro y donde precisamente se avecindaron los primeros pobladores de “La Envidia”.

d) Exactamente donde se avecindaron los primeros pobladores de La Envidia?

Los primeros pobladores de La Envidia adquirieron sus predios del señor Manuel Faustino Mojica, en el área que tenía en disputa con el general cienaguero Sergio M. Rosellón. Exactamente en lo que hoy es la calle 4; entre la Casa de la Cultura hasta el colegio La Sagrada Familia. 

Manuel Faustino Mojica enajenaba esos lotes mediante documento privado o de nudo hecho.

e) Qué motivación tuvieron los primeros pobladores de La Envidia, para radicarse en este lugar?

Eran contratistas, obreros y comerciantes relacionados con la construcción del Ferrocarril de Santa Marta. Este medio de transporte representó una oportunidad socioeconómica para los ciudadanos que llegaron a estas tierras en búsqueda de bienestar.

El ferrocarril fue inaugurado el 22 de octubre de 1906, en la finca Buenos Aires, hoy corregimiento del mismo nombre. Para entonces uno de sus jóvenes contratistas realizaba las gestiones para adquirir un solar del otro lado del río, proyecto que logró materializar en diciembre de ese mismo año cuando Don Manuel Faustino Mojica le vendió un lote.

El Ferrocarril y la bonanza bananera provocó una hojarasca de inmigrantes nacionales y extranjeros en búsqueda de trabajo y prosperidad económica.

f) Qué relación tuvieron los primeros pobladores de “La Envidia” con la población identificada como “La Nueva Fundación de San Carlos de San Sebastián”?

Ninguna de las personas que aparecen registradas como los primeros pobladores de “La Envidia” habían tenido residencia en “La Nueva Fundación de San Carlos de San Sebastián”, tampoco su círculo cercano. 

Tal y como se evidencia, se trató de ciudadanos que procedían de otras regiones del país y del extranjero; con distintas culturas, tradiciones y relaciones sociales. 

Mientras los habitantes de San Carlos de Fundación se dedicaban a la actividad agropecuaria, los primeros moradores de “La Envidia” mayoritariamente se dedicaban a actividades diferentes a las del campo; como la construcción de carrileras, puentes, suministro de durmientes etc, y otros al comercio de mercancías que facilitaba el tren.

g) La división político-administrativa consideraba a “La Nueva Fundación de San Carlos de San Sebastián” y a “La Envidia”, como una misma población?

Aracataca era el municipio al que estaban adscritas tanto la “La Nueva Fundación de San Carlos de San Sebastián”, como “La Envidia”. Esta entidad territorial reconocía a las dos poblaciones como núcleos distintos, nombres distintos, y jurisdicciones distintas, prueba de ello es que en las dos Ordenanzas con la que fue erigido el municipio de Aracataca, aparecen estas dos poblaciones por separado y con los nombres con los que se les conocía para la época: Fundación y La Envidia. Además las dos poblaciones tuvieron autoridades administrativas distintas, es decir, Inspectores de policía distintos, nombrados para ejercer autoridad solo en cada núcleo poblacional.

H) Existen mapas de la época donde aparecen estas dos poblaciones separadas y distintas?

Plano de 1911

Este plano elaborado en 1911, se muestra el trazado de la línea férrea, desde Santa Marta hasta La Envidia, se evidencia la estación del tren llamada Fundación, ubicada en el lado izquierdo del río Fundación y a La Envidia del lado derecho del mismo río. Esta es una prueba técnica irrefutable. 

G) De donde proviene el flujo migratorio e inmigratorio de los primeros pobladores de “La Envidia”?

En las siguientes tablas se puede apreciar el porcentaje del flujo migratorio e inmigratorio y el lugar de procedencia, de las personas que se radicaron en ––La Envidia o Fundación,  en el periodo 1912 a 1936. Se puede apreciar claramente que no aparece población proveniente de La Nueva Fundación de San Carlos, lo que se convierte en otra prueba de que “La Envidia” fue poblada en su periodo inicial por personas de distinto origen, y no se trata de un traslado poblacional desde La Fundación de San Carlos al nuevo Fundación, veamos:

PROCEDENCIA NACIONALES
1912-1936
PROCEDENCIA EXTRANJEROS
1912-1936
PIVIJAY19%ITALIA55%
CIÉNAGA12%INGLATERRA10%
RIOHACHA8%ÁRABES10%
SANTA MARTA7%ANTILLAS7%
BOLÍVAR6%VENEZUELA7%
ATLÁNTICO5%FRANCIA5%
VALLEDUPAR5%ALEMANIA2%
ANTIOQUIA4%MARRUECOS2%
INTERIOR DEL MAGD.4%ESPAÑA2%
SANTANDERES3%
BOGOTÁ1%
CUNDINAMARCA1%
OCCIDENTE1%
TOLIMA1%


Conclusión de la primera hipótesis 

No se evidencia que el origen de “La Envidia”, hoy casco urbano del Municipio de Fundación—,  sea producto de un reasentamiento poblacional. Sus primeros pobladores provienen de distintas regiones de Colombia y de varias naciones extranjeras.  Los primeros habitantes de La Envidia poseían variadas culturas, razas y relaciones sociales totalmente distintas a la composición sociocultural y económica de La Nueva Fundación de San Carlos de San Sebastián.

Existe evidencia documental y testimonial, que los primeros pobladores de La Envidia, no eran naturales de “La Nueva Fundación de San Carlos de San Sebastián”, ni estuvieron residenciados en ella. Con el declive demográfico de La Nueva Fundación de San Carlos, un importante número de sus moradores fijaron su residencia en Aracataca, población que tenía una vocación mayoritariamente agrícola, distinta a la de “La Envidia” que era comercial.

—Tampoco se evidencia que el origen de “La Envidia”, hoy casco urbano del Municipio de Fundación, sea fruto de una refundación; puesto que antes de 1906 en este suelo no se constata existencia de población alguna; ni aborigen, ni colonial y mucho menos republicana.

Por lo tanto carece de fundamento científico asociar las dos poblaciones, argumentando que tienen un mismo origen, ni siquiera motivacional, ya que el propósito del surgimiento de “La Fundación de San Carlos”, fue la de abrir camino hacia la provincia de Valledupar en la época de la colonia.

Y la motivación de los primeros habitantes de “La Envidia” fue la de contribuir con el proyecto –incumplido– de comunicar el Ferrocarril desde el puerto samario con algún punto del río Magdalena.

Está demostrado que las autoridades proyectaron que el ferrocarril pasara por “La Fundación de San Carlos”, pero las condiciones orográficas del terreno lo impidieron, lo cual fue la estocada final para que esta aldea que venía en declive demográfico dejara de existir. 

El Ferrocarril provocó que algunos pueblos surgieran, y que otros desaparecieran o languidecieran. Este comportamiento es muy usual cuando se desarrollan obras de infraestructuras de este tipo, como sucedió por ejemplo cuando se construyó la troncal del magdalena y en su trazado se dejaron por fuera a poblaciones llenas de vitalidad como Santa Rosa de Lima, Bellavista y Caracolicito. Estas poblaciones dejaron de crecer y se quedaron en el tiempo, en cambio surgieron poblaciones con gran desarrollo económico como Bosconia, o como La Loma del Bálsamo. Pero no por ello podemos asociar las poblaciones que decaen con las que surgen, ya que las que emergen tienen casi siempre otros habitantes, personas aventureras, emprendedoras y con menos arraigo socio-territorial. No podemos afirmar por ejemplo que La Loma del Bálsamo tuvo su origen en Bellavista, aunque alguno que otro habitante se haya ido a vivir a la Loma. Para que fuera la misma población se debió dar un traslado poblacional que no es lo que sucede cuando surgen aldeas provocadas por el desarrollo económico.

Este no es el caso de “La Envidia”, sus primeros pobladores no provenían de “La Fundación de San Carlos”, todo lo contrario, algunos habitantes de ésta terminaron viviendo en la nueva comarca al notar el auge económico y social que adquirió años después.

Tampoco “La Envidia” era una población refundada, como era usual en la época colonial con las antiguas aldeas indígenas, sobre las que se refundaba una población castiza. 

SEGUNDA HIPÓTESIS

“La Envidia” fue fundada por Manuel Faustino Mojica

La segunda tesis a investigar es la hipótesis que manifiesta que la sociedad humana que se radicó en “La Envidia”, ––hoy casco urbano del municipio de Fundación––, fue fundada por Manuel Faustino Mojica por el año 1902, acabada la guerra de los mil días.

Esta tesis fue esbozada por el primer médico que tuvo Fundación, el doctor Manuel Villalobos Rojas, quien con ocasión de la erección del municipio de Fundación escribió en una revista de la época la historia de la fundación por parte de Mojica. Este testimonio fue publicado en la revista COSTA Y MAR, en su ejemplar numero 14, edición especial dedicada por completo a cubrir la elevación de Fundación como municipio, era su director: J. del C. Urib Everjel, y salió un 20 de julio de 1945. (revista publicaba mensualmente por el centro intelectual CIMA de Barranquilla).

Manuel Faustino Mojica, fue un pivijayero, que por versiones no comprobadas al parecer cometió un homicidio en esa ciudad, lo que lo obligó a residenciarse en Aracataca. El 15 de febrero de 1899 compró al señor Julio Ramírez unos terrenos para dedicarlos a la ganadería y a la siembra de cafetales, en una época donde el clima era favorable para este cultivo por la gran cantidad de árboles frondosos y altos (llamados montaña) que abundaban en estos suelos. Esta finca de 88 hectáreas corresponden hoy a los barrios Chimila y La Magdalena. 

Don Faustino tenía una disputa con el dueño de la Finca San Francisco de Fundación por una porción de terreno de este predio, ya que Faustino, al parecer sin tener clara la división de las dos propiedades, había construido una choza rudimentaria para sus trabajadores y un corral, los cuales estaban ubicados en donde hoy se levanta el Colegio de La Sagrada Familia, a orillas del río Fundación, en terrenos que legalmente eran del General cienaguero Sergio Rosellón. 

Los límites entre Mojica y Rosellón colindarían por donde estaba contemplado que pasara la línea férrea una vez se construyera el puente sobre el río Fundación, en lo que hoy es la calle 3 de Fundación. 

Lo cierto es que Mojica al hacer presencia regular en esta área era reconocido como poseedor de esta franja de terreno, en un lote que por ser codiciado fue llamado La Envidia. 

Mojica le vende al joven Manuel Antonio Ordóñez en dic 15 de 1906, un lote en la franja de disputa, para que Ordóñez construyera una casa para su uso residencial.

Efectivamente Manuel Antonio Ordóñez construyó en este solar la primera casa que se levantó en La Envidia. 

Faustino Mojica luego le vendió a trabajadores de Ordóñez sendos solares con el mismo propósito y a otras personas.

En 1908, un 9 de Julio, Manuel Faustino Mojica le vende a don Bernardo López Escalona, quien era su socio en ganadería, las mejoras y la posesión que ejercía sobre la división de La Envidia, y sobre los cuales mantenía una disputa de dominio con el general Sergio Manuel Rosellón.

Bernardo López Escalona levantó su vivienda donde Faustino tenía sus corrales, que hoy es el bloque "B" del Colegio de la Sagrada Familia al lado del río Fundación. La disputa con el general Rosellón llegó a tal punto que Don Bernardo fue objeto de varios atentados contra su vida de parte de sicarios enviados por Rosellón.

El 17 de septiembre de 1908, 17, don Manuel Faustino Mojica le vende a la empresa ferrocarril de Santa Marta “The Santa Marta Railway Company Ltda.”, su finca de 88 hectáreas comprada a Julio Ramírez en 1899, lo que hoy son los barrios Chimila y la Magdalena.

De las anteriores evidencias se puede concluir que el señor Manuel Faustino Mojica no fue el fundador de La Envidia, en razón a que su residencia era Aracataca, y tampoco se nota intención de ser parte de los primeros habitantes, por el contrario su actitud fue la de desprenderse de los bienes que poseía en estos suelos,  aunque su gesto de vender lotes y mejoras a los primeros pobladores, así fuera en un predio en disputa, permitió que floreciera el nuevo poblado. 

TERCERA HIPÓTESIS
 
Fundación fue poblada por contratistas, trabajadores y comerciantes relacionados con la construcción y desarrollo del Ferrocarril de Santa Marta, desde diciembre de 1906.

El Ferrocarril de Santa Marta fue un medio de transporte que pretendió unir el puerto samario con algún punto del río Magdalena. En su diseño original se contempló que este medio de transporte pasara por “La Nueva Fundación de San Carlos de San Sebastián”, pero por razones orográficas, específicamente la altura de unos cerros ubicados antes de la llegada al corregimiento, impidieron que se cumpliera este diseño, en consecuencia sus constructores decidieron buscar el río Fundación luego de su paso por Aracataca por suelos planos que no demandaran mayores inversiones, y fue así que su carrilera fue construida por la ruta que hoy aún posee entre Aracataca y Buenos Aires.  

El 22 de octubre de 1906 este ferrocarril fue inaugurado en la finca Buenos Aires, hoy corregimiento del mismo nombre. En este lugar no había asentamientos humanos, así como tampoco del otro lado del río Fundación, donde hoy está conformado el casco urbano de Fundación. 

En diciembre de ese mismo año (2006), un joven contratista del ferrocarril llamado Manuel Antonio Ordóñez, negocia con Manuel Faustino Mojica, un solar del otro lado del río Fundación, para construir en el mismo una vivienda para su uso doméstico, su intención era aprovechar la abundancia de bosque maderable que tenía el área y que estaba siendo civilizado, para suministrarle durmientes al ferrocarril del cual era contratista. Algunos obreros de Ordóñez también adquirieron solares con igual propósito. De esta forma y sin proponérselo se convirtieron en los primeros habitantes de lo que se comenzó a llamar La Envidia.  

El Ferrocarril demandaba mano de obra, y era atractivo para los que buscaban mejor futuro, igual sucedía con las plantaciones de banano que se cosechaban en el sector, por esto el gobierno nacional decidió en 1908 construir un penal agrícola en la Finca Buenos Aires.

En efecto el 25 de abril de 1908, el presidente de Colombia general Rafael Reyes, visita la estación del ferrocarril localizada en la finca Buenos Aires a orillas del río Fundación, en lo que hoy es el corregimiento del mismo nombre.  

En este lugar encontró viable que se construyera una Colonia militar, agrícola y penal, con el propósito de que reclusos provenientes de todo el país, incluidos militares sublevados, pagaran sus penas con trabajos agrícolas, debido a que la mano de obra era escasa en esta zona para el desarrollo de las plantaciones bananeras que se estaban desarrollando gracias a la construcción del Ferrocarril, y por la llegada de la compañía frutera en lo que luego fue conocido como la Zona Bananera.

El palco presidencial desde el que se dirige el acto lo levantó el señor Manuel Ordóñez Reales por orden del gerente de la empresa, el inglés Mr. Phillips Henry Marshall.

Puente en construcción sobre el río Fundación
Foto de la visita del presidente Reyes
25 Abril de 1908

En esta visita el presidente atraviesa el río Fundación, e inspecciona los terrenos del naciente poblado denominado “La Envidia”, donde ya habían moradores establecidos, encontrando viable que en ese lugar donde se construyera el interruptor ferreo o swiche de retorno del ferrocarril. Igualmente estuvo de acuerdo con el desarrollo del nuevo caserío, para así mantener separada por el río los presos de la cárcel que se construiría en Buenos Aires con la población civil, atenuando de esta forma las pésimas costumbres e influencias negativas de los penados en los civiles.

El Presidente Reyes soñó que este nuevo poblado se transformara en poco tiempo en una floreciente ciudad, como en efecto sucedió, con lo que luego fue conocida como la Esquina del Progreso.

Un artículo escrito en Ecos del Magdalena de fecha 7 de Julio de 1908, escrito por el periodista Don José Gnecco Laborde así nos lo prueba:

 “De Ariguaní a Fundación. La prolongación del Ferrocarril hacia el río Ariguaní implicaría la celebración de un nuevo Contrato con la Compañía, que casi estamos seguros no celebrará ella, y que en caso de hacerlo sería sólo mediante garantías de un interés superior quizás a las fuerzas del Gobierno y a la productividad de la Empresa... sobre todo está la consideración de que no hay productos que den alimento al tráfico de un Ferrocarril. Basta por hoy, y quizás por muchos años, una carretera. Lo urgente, hoy por hoy, en aquella región, es lo que ha proyectado el General Reyes, y que está en parte realizando, a saber: Hacer carretero el camino actual, que partiendo del río Fundación termina en Valle de Upar; establecer una Colonia Militar en las orillas del río Fundación, medida que se imponía hasta por motivos de orden público; fundar allí una nueva población que en poco tiempo llegará a ser ciudad floreciente, y construir dos canales por lo menos, semejantes al que en Riofrío, hizo el Gobernador Goenaga y que dio vida a la industria bananera...”

El ferrocarril, la construcción del puente sobre el río Fundación, y la decisión del gobierno de establecer un penado en Buenos Aires, persuadió a la hojarasca de emprendedores que se asomaban por el sector a establecer su domicilio en el nuevo poblado, que en poco tiempo logró tener más habitantes que la propia cabecera de Aracataca.




CONCLUSIONES

De los anteriores presupuestos se puede afirmar sin duda alguna, que el origen de “La Envidia” se produjo de manera espontánea, no asociada a ninguna población anterior, con una dinámica propia, y por la mezcla de razas y culturas lograda de manera natural.

La teoría –no constatada–, que señala el origen de “La Envidia” ––hoy municipio de Fundación–– en una población que hoy no existe y que se llamó: “La Nueva Fundación de San Carlos de San Sebastián”, ubicada en parte baja de las estribaciones de la Sierra Nevada, como se pudo evidenciar carece de acierto sociológico, y de evidencia técnico científica.

Se tratan de dos poblaciones totalmente distintas, tanto en espacio y cultura, que solo comparten semejanzas en su nombre actual, tal y como lo demuestran las evidencias, la más contundente de ellas o la prueba más prominente se encuentra en las dos Ordenanzas por las que la Asamblea del Magdalena le dieron vida al municipio de Aracataca. En estos actos administrativos se puede inferir fácilmente lo siguiente:

1. Que para los años 1912 y 1915, periodos en los que se expidieron las dos Ordenanzas de erección de Aracataca, existían tres asentamientos poblacionales totalmente distintos, tanto en tiempo como en espacio:

a) El corregimiento de “Fundación”: abreviación que utilizaron los Diputados para hacer referencia al poblado cuyo nombre completo es “La Nueva Fundación de San Carlos de San Sebastián”, fundada por orden del Virrey español Francisco Gil y Lemos, el 25 de Marzo de 1789, en el reinado de Carlos III, en cuyo honor le colocaron el nombre. Sus primeros habitantes fueron irlandeses, franceses, pobladores de Turbaco y de la Provincia de El Socorro, en el Virreinato de la Nueva Granada. Este corregimiento entró en decadencia poblacional y desapareció por completo en el  año 1939. Estaba ubicado en lo que es hoy la Hacienda Bocatoma, vereda del municipio de Aracataca.

b) El corregimiento de “Buenos Aires”: ubicado en la margen derecha del río Fundación, su origen oficial data del 22 de octubre de 1906, cuando fue inaugurado el ferrocarril en su ruta Santa Marta - finca Buenos Aires.

Sus primeros pobladores fueron contratistas y obreros de la compañía férrea, así como los guardianes y presidiarios de la Colonia militar, agrícola y Penal del Magdalena que se creó en este lugar el 30 de abril de 1908, por el gobierno del presidente Rafael Reyes Prieto, mediante el decreto 472. En octubre de 1908 llegaron de todo el país los primeros reclusos.

c) Caserío de “La Envidia”: Población ubicada en la margen izquierda del río Fundación, ––hoy casco urbano del municipio de Fundación––. Su origen data del 15 de diciembre de 1906, cuando su primer habitante adquiere el solar para construir la primera casa del nuevo poblado.

Sus primeros habitantes fueron contratistas y obreros de la compañía del ferrocarril de Santa Marta, provenientes de la ribera del río Magdalena, exactamente del municipio de Ponedera y de Pivijay. En 1910 llegó el primer Italiano, y un general cienaguero. Seguidamente fueron asentándose algunas colonias árabes e italianas, paisas y santandereanos.

En 1923 sus habitantes le cambiaron su indecoroso y peyorativo nombre, adoptando el de ––Fundación––, apoyado en las siguientes razones:
  • La Finca sobre la que surge “La Envidia” se llamaba: San Francisco de Fundación;
  • El Río que la baña, se llamaba Fundación;
  • El terminal ferreo, tenía por nombre “Estación Fundación”, denominación que el gobierno le dió desde cuando éste operó en el corregimiento de Buenos Aires, y que en el año 1923 fue trasladado a “La Envidia”.
2. Las Ordenanzas también nos informan que el río era llamado Fundación y no San Sebastián como se le conoce en la parte alta. Igualmente demuestra que aún no existía “El Retén” como poblado, por eso no es mencionado en el acto administrativo, para entonces era aún un incipiente asentamiento humano, ya que era de recién fundación por el general Gregorio Antonio Garzón, un 24 de junio de 1913.

LA CONFUSIÓN

Sin lugar a dudas la teoría de relacionar “La Nueva Fundación de San Carlos de San Sebastián” con “La Envidia” –hoy municipio de Fundación–, se origina por la semejanza en los términos de sus actuales nombres, lo que se ha prestado para esta confusión. Cuando se decide en los años 20s cambiar progresivamente el peyorativo nombre de “La Envidia” por el de Fundación, los pocos moradores que quedaban en “La Nueva Fundación de San Carlos”, comenzaron a llamarla “Fundación Viejo” para diferenciarlas. Lo que fue un uso costumbrista de identificación referencial, ha provocado una teoría que pretende relacionar los dos poblados como el mismo, y como se ha comprobado en este artículo esto carece de asidero. No cabe duda que si “La Envidia” hubiese conservado su deshonroso nombre, o lo hubiera cambiado por el de San Francisco, ––que era la identidad de la finca donde se surgió––, no se hubiere presentado esta discusión.

 Confundir dos asentamientos humanos totalmente diferentes, tanto en su origen y motivación, como lo fueron “La Fundación de San Carlos” con “La Envidia”, es como tratar de relacionar Cartagena de Indias con Cartagena del Chairá, o Bogotá con Puerto Bogotá, solo por compartir semejanzas en el  nombre.

Por ello las dos Ordenanzas de la creación del Municipio de Aracataca, son claras en distinguir los poblados que la conformaban, configurándose este acto administrativo en prueba fehacientemente de la existencia de dos poblados totalmente distintos y separados –además por varios kilómetros– entre sí.

El origen de la población de “La Envidia” se encuentra en la hojarasca demográfica provenientes de distintas regiones de Colombia, y de inmigrantes extranjeros, que llegaron a este territorio en búsqueda de un porvenir económico por la oportunidad que representaba el nuevo ferrocarril y la bonanza bananera.
 
Existe evidencia documental fehaciente de tipo notarial, que prueba que los primeros pobladores de La Envidia fueron contratistas y obreros del Ferrocarril de Santa Marta, provenientes de los pueblos ribereños del río magdalena como Ponedera, que desde finales de 1906 fueron adquiriendo predios en la Finca San Francisco de Fundación para construir sus viviendas en ese lugar.

En este orden de ideas, en “La Envidia” no se dan los presupuestos ni particularidades que el método científico historicista exige para determinar el origen poblacional como fruto de un reasentamiento, primero porque no existe evidencia que en “La Nueva Fundación de San Carlos de San Sebastián” hubo un desastre natural, o un desplazamiento forzado a causa de guerras, violencia o políticas tiránicas gubernamentales, que hayan obligado a sus habitantes a desarraigarse y trasladarse a otro territorio. 

A menudo, cuando esto sucede la población afectada es trasladada por la fuerza a un territorio no adaptado a su modo de vida, causándole un daño sustancial en su cultura y lazos sociales, además, de la pérdida de bienes muebles e inmuebles y, cuando son apresurados, la pérdida de cantidades sustanciales en el valor de sus bienes. El traslado poblacional representa siempre para sus miembros un desmejoramiento de sus condiciones afectivas, ambientales o económicas desastrosas que requieran reubicación y de esto no hay la menor constancia en el caso que nos ocupa, todo lo contrario la evidencia apunta que los últimos habitantes de “La Fundación de San Carlos” se fueron a vivir en su mayoría al casco urbano de Aracataca y unos pocos al corregimiento de Buenos Aires. La Envidia no les representaba atracción alguna puesto que su actividad económica era la comercial y férrea, en cambio la de ellos era era campesina.

Los pocos y últimos habitantes de La Fundación de San Carlos, se asentaron voluntariamente en territorios diferentes, mediante movimientos progresivos en el tiempo, en lugares ajenos al que habían construido durante más de siglo y medio, pero que se asemejaran a su economía, costumbres sociales y culturales, ambientalmente desiguales, pero con modelos de desarrollo agrícolas propios de sus tradiciones. Estos cambios en la dinámica demográfica e implicaciones en su componente poblacional, no representó un conflicto del que se tenga constancia, la población se fue reasentando de manera voluntaria, individual y espaciada en el tiempo; fueron vendiendo sus parcelas y propiedades sin violencia ni conflictos. Los libros donde constaban las partidas de bautismo fueron entregadas al Inspector de Buenos Aires, otra prueba de la escasa relación con La Envidia.







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2 comentarios:

  1. por favor urgente deseo saber si este señor Don Ezequiel García Mayorca Durán, fue el general de la guerra de los mil días.

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    1. No, fue el padre de el, el General Ezequiel García Mayorca conocido en la ciudad de Ciénaga entre su descendencia como "papä" Mayorca

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