lunes, 11 de abril de 2011

LUIS ENRIQUE MARTINEZ ARGOTE

EL POLLO VALLENATO


Este juglar del Vallenato no obstante ser guajiro de nacimiento se maduró musicalmente en Fundación y aunque inicialmente tuvo una acentuada influencia de Pacho Rada, posteriormente sucumbió bajo el encanto de la música alegre que florecía en el Valle de Upar y enarbolando esta bandera folclórica llegó a ser uno de los más auténticos exponentes del género vallenato.






Nace en el corregimiento de el Hático, jurisdicción del municipio de Fonseca en el antiguo Departamento del Magdalena -hoy perteneciente a la Guajira- el 24 de febrero de 1923, en el hogar formado por Santander Martínez y Natividad Argote, y murió en Santa Marta el 25 de marzo de 1995.

En 1936 a la edad de 13 años se radica con su madre en el entonces corregimiento de Fundación, estadía que le señala una senda viajera por toda la zona bananera. 

Autóctono representante de la música Vallenata, de origen eminentemente campesino y dueño de un estilo inconfundible al ejecutar los aires de la música vallenata, de manera fundamental en lo que respecta al Paseo y al Merengue; es de tanta importancia su trayectoria que hoy se identifican escuelas que le siguen con orgullo. También se le atribuye haber sido un revolucionario del acordeón y haber creado un estilo único en el vallenato.

Luis Enrique fue conocido con el seudónimo de "El Pollo Vallenato" debido a que desde muchacho se metía a las parrandas a cantar y a tocar acordeón ganándose ese apelativo por el duelo de piqueria que generalmente ganaba.

VIDA ARTÍSTICA 

Inicia su vida artístico-musical en 1947. Su condición de aserrador le dio pulso firme, seguro y estable al utilizar el acordeón, ejercicio que realizaba con la mayor solvencia. Su fijación temática fue la ganadería y, sobre todo los ganaderos de su ancha y querida Costa caribe.

En ese mismo año de 1947, un 8 de abril, contrae matrimonio con su eterna compañera Rosalbina Serrano, en El Copey Cesar.

A Fundación llegó a los 13 años de edad, en compañía de su madre Natividad Argote, luego de la separación con su padre. En esta población compuso su mejor canción "Jardín de Fundación".

Luis Enrique Martinez Argote
La Zona Bananera, le brindó nuevas oportunidades, donde se especializó en aserrar madera, actividad que alternaba con la música.

Sus conocimientos musicales los perfeccionó con los músico de esta región, siempre reconoció en Pacho Rada, su formación en la ejecución del son.

El paseo lo aprendió oyendo a músicos como ‘Chico’ Bolaño, Emiliano Zuleta y Lorenzo Morales.

“El Pollo Vallenato”,  inicia su vida musical en 1947.


En una entrevista Luis Enrique habló sobre su vida artística:

“La región de Lagunita y la Sierra de los Brito, tienen para mí una honda recordación. Mi padre me llevó varias veces a esos lugares y allí se reafirmó mi vocación de ser acordeonero. Con los Brito éramos familia. En los Haticos, donde nací y siendo muy niño, escuchaba a los músicos tocar acordeón. Tenía como diez años y ya la gente hablaba de Francisco Bolaños Marshall. El músico de más respeto por toda la región. Eso decía mi padre y los que se enfrentaron a él. Luego lo conocí en 1940. Yo tenía 17 años y él ya era mayor.” 

“Con mi hermano el negro Martínez, hice varias correrías por esos pueblos. En El Banco conocí a Juan Madrid, quien me enseñó a hacer voces y ser acompañado por su guitarra, que fue la novedad en mis presentaciones y que luego lo llevé a las grabaciones. Fue el músico que más influenció en mí. 

Luego aparecieron Esteban Montaño (de Tasajera) y Andrés Paz Barros (de Ciénaga), quienes me enseñaron a tocar la Cumbia, ritmo que en nuestra región no se conocía. En mi tierra se tocaba merengue y paseo. Con ellos inicié mi vida musical en Barranquilla, que fue para todos los provincianos, la única salida de expresar lo que teníamos como músicos. Una veces tocaba el acordeón, otras la caja”.


Juan Madrid fue el guitarrista de toda su vida, que incluso se lo trajo de El Banco, a vivir en El Copey.

En el año de 1949 Luis Enrique Martínez, con el primer acordeón de tres hileras, llamado Dos Coronas que llego al país, le dio a la cumbia el mayor aporte que ha recibido este ritmo con un acordeón.  Desde entonces es inmortal “La Cumbia Cienaguera” que vive y vivirá recorriendo el mundo como un símbolo de la riqueza musical colombiana.

COMPOSICIONES Y TRAYECTORIA

Su primera canción fue a ritmo de son y se titula "Luis Enrique Martínez". 

Siempre reconoció a "Pacho" Rada como su maestro por excelencia y a Abel Antonio Villa, "Chico" Bolaños, Emiliano Zuleta y Lorenzo Morales como los orientadores esenciales en la configuración de su estilo, autóctono e inconfundible. Cuando cumplió sus 25 años hizo su primera grabación: 

Seis días a la semana y Recuerdos de Emilianito. La interpretación que hizo, al principio de su carrera, de la Cumbia cienaguera, es muy famosa. Con el tiempo se convirtió en el fiel intérprete de la antológica obra de Tobías Enrique Pumarejo, "don Toba".

Luis Enrique Martínez hizo la innovación que dividió en dos la evolución del vallenato: digitación de agilidad pasmosa y ejecución musical engalanada con adornos que imprimía notas y bajos, como creando repetición en el teclado. Sacó a la música vallenata de la ejecución monorítmica y la llenó de notas alegres, brillantes y armónicas, que aprovechaban todas las tonalidades del instrumento. Era un músico completo, recursivo, que sabía tocar y cantar a la vez.

REY VALLENATO


En 1973 fue Rey del VI Festival de la Leyenda Vallenata en Valledupar, se convirtió en el fiel intérprete de la antológica obra de Tobías Enrique Pumarejo, "Don Toba". 

El sexto rey vallenato logró su corona, después de dos intentos fallidos, el primero en 1968 y el segundo en 1971, la obtuvo el 30 de abril de 1973, ganándole a Julio de la Ossa y a Andrés Landeros, con un jurado de lujo compuesto por los reyes vallenatos de los cinco anteriores festivales: Alejo Durán, Colacho Mendoza, Calixto Ochoa, Alberto Pacheco y Miguel López.

OBRAS MUSICALES

La producción musical de su propia inspiración pasa de las cien obras y es el hombre que más variados contratos ha tenido, pues ha firmado con casi todas las casas disqueras nacionales. 

Entre sus obras se encuentran:

El Pollo Vallenato, La tijera, El hombre divertido, El Caribe, El resentido, La villa del Rosario, Las bodas de plata, La despedida, Qué dolor, Si ella quiere, Ana Victoria, Sueño español, No me hagas sufrir, Palomita volantona, El pobre Toño, La niña esquiva, Recuerdos de Emilianito y El jardín de Fundación canción dedicada a las damas de la ciudad que le abrió las puertas para volverse inmortal.

JARDÍN DE FUNDACIÓN

Su máxima obra la intituló "Jardín de Fundación", un verdadero himno para esta ciudad, un homenaje suyo a las mujeres de Fundación, ciudad que lo vio hacerse grande. Es su canción más querida, representativa e inmortal:

Fundación es un jardín, 
Es el mejor pueblo del Magdalena 
Esa tierra esta bendita 
Y ha sido buena pa' la mujer.

Se ven como mariposa en la primavera, 
Embelleciendo sus calles al atardecer 
Saben que fundación tiene un gran jardín 
De distinguidas flores para un altar 

Sólo en sus lindas calles se ven lucir 
Y como mariposa se ven volar 
Y yo como enamorado 
me quedo en ese Jardín florido

He pasado entre las rosas cuidándolas 
Como jardinero 
Para que lleguen toditas las mariposas 
A ver si puedo escoger a la que yo quiero 
Yo soy el jardinero de ese jardín 
cuido las mariposas con devoción 

Y no permitiré que otro venga aquí 
A llevarse las rosas de fundación 

Fundación es el jardín 
En donde recrean lindas mariposas 
Allí he pasado mi tiempo, 
Cantándole para divertirlas 

Entre todas yo cogeré la más hermosa 
Para quedarme con ella toda la vida 
Una mariposita voy a escoger 
Pero de lo mas lindo de ese jardín 

De esas que bien bonitas se ven lucir 
En esas lindas calles al atardecer.

Jardín de Fundación
Interpretada por Luis Enrique

Año 1959 ganó el último concurso de acordeón que se celebró en Fundación auspiciado por don Camilo George Chatme, el libanes que fue el primero en realizar este tipo de festivales en Colombia. Como dato curioso de este concurso, Edgar George, hijo de Camilo, tiene un recuerdo vivido de esta ocasión. Edgar, quien fuera Alcalde de Barranquilla, recuerda, como si fuera ayer, que en esa oportunidad Luis Enrique tocó el acordeón con el pico de una botella y con una toalla tapándose los ojos ¡Toda una proeza de esta figura legendaria!


ESCUELAS MUSICALES





Luis Enrique es creador de la escuela de “los virtuosos”, porque fue el primero que se preocupó por la digitación ágil y segura “sin pelar pitos”. Desde Luis Enrique se inició hablando de escuelas, como es el caso que revela en su obra, "Cultura Vallenata", el Doctor "Tomás Darío Gutiérrez", cuando Luis Enrique Martínez, dijo "Yo tengo de las dos escuelas - se refiere al definir su estilo - porque aprendí el Son del maestro "Pacho Rada"; el Paseo lo aprendí oyendo a músicos como Lorenzo Morales, Emilianito Zuleta y Chico Bolaños.

También se le llamó "el Pacificador" porque por allá en 1955, cuando la piqueria entre Samuelito, los Serna y los hermanos Luis, Felipe, Alejo y Nafer Durán, cuyos versos eran muy ofensivos, él fue al Paso y reunió a los acordeoneros y a sus seguidores para cerrar el pacto de no ofenderse más.

Se le reconoce como un innovador que evolucionó el vallenato: digitar con gran agilidad, ejecutar con adornos que imprimen notas y bajos, como creando repetición en el teclado. Sacó a la música vallenata de la ejecución monorítmica y la llenó de notas alegres, brillantes y armónicas, que aprovechaban todas las tonalidades del instrumento. Era un músico completo, recursivo, que sabía tocar y cantar a la vez.

LA CUMBIA CIENAGUERA




Se le atribuye erróneamente la autoría de la Cumbia Cienaguera, y la historia de ese error es la siguiente:

Siguiendo el relato del historiador Edgar Caballero Elías, el singular origen de la magnifica pieza, origen que da cuenta de las vicisitudes que ha debido enfrentar el músico y compositor colombiano cuando ha tenido que adecuarse a las exigencias de la dinámica comercial.

El maestro Andres Paz Barros compuso la melodía en 1937, cuando dirigía la orquesta “Armonía Ciénaga” y Humberto Díaz Granados, integrante de la orquesta, creó para ella unos jocosos versos y le dio por título a la pieza: “La Cama Berrochona”:

Dormí, dormí, dormí
¡ay! en tu cama berrochona,
anoche dormí con Juana 
y la otra noche con La Mona.

Con estos versos, la sensual melodía fue disfrutada por años en los tradicionales salones de baile de la comarca cienaguera. Pero en 1949, un acontecimiento le cambiaría a la pieza su destino: Luis Enrique Martínez, de excepcionales virtudes interpretativas, decidió visitar al maestro Paz Barros con el fin de aprender el arte de leer el pentagrama. Tenía 27 años y ya se le conocía con el remoquete de El Pollo. En una de sus tantas visitas escuchó “La Cama Berrochona” y fascinado con su despliegue melódico la llevó al acordeón, con tal destreza que Toño Fuentes se interesó en ella para efectos de grabación. Si embargo, su “olfato” de empresario consideró no adecuada la letra de la canción para tal fin. En esta encrucijada interviene Esteban Montaño, compositor de tradición, y crea, en un acto redentor, los bellos versos que hoy son conocidos universalmente bajo el título de “La cumbia cienaguera”.

Muchachos, bailen la cumbia, 
porque la cumbia emociona, 
la cumbia cienaguera 
que se baila suavesona. 

El Pollo grabó la canción en 1951, convirtiéndose en su primer éxito comercial, con la particularidad de que sale rotulada a su nombre, lo cual, como era de esperarse, generó la polémica: ¿de quién es “La Cumbia Cienaguera”? ¿Es de Paz Barros? ¿Es de Luis Enrique Martínez? ¿Es de Esteban Montaño? Las demandas, dice don Edgar Caballero Elías, no se hicieron esperar; fueron legítimamente interpuestas por los susodichos, reclamando la participación en su autoría. 

Las regalías fueron entonces congeladas hasta 1963, cuando se oficializó la autoría compartida, en el Juzgado Segundo Municipal de Ciénaga, así: autor de la melodía, Andrés Paz Barros; autor de la letra, Esteban Montaño; arreglista e intérprete, Luis Enrique Martínez. De esta manera, la triple paternidad de “La cumbia cienaguera” no sólo descongeló las regalías, sino que le dio a la canción un fundamento histórico-musical de gran solidez y difícilmente repetible en otra obra."

El grupo presente en la grabación lo integraron: Modesto Padilla en la caja, Juan Madrid con la guitarra, José Benito Barros acompañó con un golpe de tambora. Con este brillante elenco la etiqueta del disco de 78 R.P.M fue así rotulada: “Luís Enrique Martínez con su Conjunto Lírico Vallenato”. 

ACORDEÓN DE 31 BOTONES

Quiso el destino que le hubiese correspondido a Luís Enrique Martínez el gran privilegio de tocar el primer acordeón con treinta y un botones y doce bajos que llegó al país traído por Antonio “Toño” Fuentes."


Acordeón negro de 31 botones y 12 bajos

“Toño” Fuentes, gran visionario de la música popular colombiana acostumbraba traer en sus viajes internacionales los mas modernos instrumentos que ofrecieran mejor calidad de sonido a sus artistas. Estaba recién llegado de New York y entre las novedades que trajo llamaba la atención un acordeón negro, de tres hileras, marco cuadrado, referenciado como “Dos Coronas” y fabricado por la casa Honner que sin dudas iría a revolucionar la limitada ejecución que con el de dos hileras alcanzaban los músicos del fuelle en esos momentos. Con este novedoso y más completo instrumento fue que Luis Enrique montó e hizo los arreglos de la famosa “Cumbia cienaguera”.

RESUMEN

Luis Enrique fue Rey del Festival de Acordeones de Fundación en el año 1959, igualmente Rey Vallenato en 1973, además de un autóctono representante de la música Vallenata. De origen campesino y dueño de un estilo inconfundible al ejecutar los aires de la música vallenata, de manera fundamental en lo que respecta al Paseo y al Merengue; es de tanta importancia su trayectoria que hoy se identifican escuelas que le siguen con orgullo. 

Confesó haber aprendido su arte con otros maestros conocidos en el medio de la vallenatología, como es el caso que revela en su obra, "Cultura Vallenata", el Doctor Tomás Darío Gutiérrez, cuando Luis Enrique Martínez, dijo "Yo tengo de las dos escuelas - se refiere al definir su estilo - porque aprendí el Son del maestro "Pacho Rada"; el Paseo lo aprendí oyendo a músicos como Lorenzo Morales, Emilianito Zuleta y Chico Bolaños. En la misma obra manifiesta haber conocido a "Francisco El Hombre".

Su obra es muy extensa; se cree que pasa de los 120 temas de su autoría e interpretación. Entre las más famosas se destacan: "El Jardín de Fundación", "El Pollo Vallenato", "La Tijera", y la versión internacionalizada de "La Cumbia Cienaguera". 

Luis Enrique dejó una gran huella folclórica no solo en el Vallenato, también en Fundación donde vivió muchos años y donde se dio a conocer como artista. En este ciudad era usual encontrarlo debutando en sus famosas parrandas en el Hotel Buenos Aires, el cual quedaba al frente de lo que hoy es Autocentro el Rayo.

En el año 1959 se ganó el primer lugar del último festival vallenato que organizó el Libanés Camilo George Chatme en Fundación. Como dato curioso de este concurso, Edgar George, hijo de Camilo, tiene un recuerdo vivido de esta ocasión. Edgar, quien fuera Alcalde de Barranquilla, recuerda, como si fuera ayer, que en esa oportunidad Luis Enrique tocó el acordeón con el pico de una botella y con una toalla tapándose los ojos, con el propósito de demostrar sus destrezas artísticas ¡Toda una proeza de esta figura legendaria!.

En el año de 1975 don Genito Andrade Bermúdez le obsequió a Luis Enrique Martínez un acordeón que le costó siete mil pesos, como agradecimiento por las múltiples parrandas que amenizaba entre los ganaderos que vivían en Fundación.

Desafortunadamente las nuevas generaciones de Fundanenses han desconocido ese gran legado y hoy no reconocen su obra. Han existido intentos por destacar su memoria por medio del Festival Luis Enrique Martínez, impulsado entre otros por el desaparecido y gran abogado Guillermo Sánchez Andrade, pero la falta de apoyo gubernamental y privado no han dejado que este certamen sea constante.

Luis Enrique, murió el 25 de marzo de 1995, en la ciudad de Santa Marta, rodeado del calor y afecto de su compañera perseverante Rosalbina Serrano, a ese sepelio asistió el ex Alcalde de Barranquilla, el fundanense Edgar George González y multiples exponentes de la música vallenata.


Lengua Visperina
Paseo

Me gusta Chivolo por que el pueblo es bueno
tiene vida propia y ambiente muy sano
solo a dos personas hay que tenerle miedo
a Pacho Parrado y a Jose Lozano
solo a dos personas hay que tenerle miedo
a Pacho Parado y a Jose Lozano

dicen que Chivolo vivía embaucado
y muchas personas hacían negocios buenos
ahora dicen que el diablo se ha retirado
desde que Jose y Pacho están en el pueblo
no me imagino porque se ha ido el diablo
hombre tan malo y de tanto poder

no me imagino porque se ha ido el diablo
hombre tan malo y de tanto poder
andan diciendo que pacho y lozano
lo andaban buscando pa hablar con el
andan diciendo que pacho y lozano
lo andaban buscando pa hablar con el

si el diablo se ha ido es que algo sospechaba
de Jose Lozano y de Pacho Parrado
de que esa lengua brava
se fue de chivolo y nunca ha regresado
de que esa lengua brava
se fue de chivolo y nunca ha regresado

ellos personalmente no es que sean malo
es que tienen la lengua bien afilada
pobre aquel que llegue pidiéndole un trago
a donde tienen su parranda formada
pobre aquel que llegue pidiéndole un trago
a donde tienen su parranda formada

y llega un pobre le da los buenos días
ya dice Jose llego la mala suerte
entonces Pacho le pone la jillete
y sientete negro no vas a la elvia
a Jose y Pacho no se lo que les pasa
no gustan de pobres ni gustan de negros

si es pa parrandear toman con el de plata
porque ese ha sido la costumbre de ellos
Jose y Pacho son de lengua terrible
ya tienen fama en la nación entera
Jose y Pacho son de lengua terrible
ya tienen fama en la nación entera
hombe Enrique Martinez 
cuando llega a la tierra chivolera




Don Efrain Sánchez, compartiendo con Don Francisco Sierra y el Juglar Luis Enrique Martínez
en Fundación


Juglares del Vallenato:
 Abel Antonio Villa, Luis Enrique Martínez, Alejo Durán,
Andrés Landero, Náfer Durán.






VÍDEOS




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