junio 11, 2018

PLANTA DE LUZ: LA MOCHA

ANTIGUA PLANTA ELÉCTRICA 
Y DE HIELO DE FUNDACIÓN

Óleo pintado por Quique García

En el Barrio las Tablitas funcionó por varios años la primera planta de suministro eléctrico que tuvo Fundación.

Años más tarde también operó en este lugar la planta para la producción de hielo con el que se abastecía toda la región, en una época en donde las neveras aún no eran de uso doméstico por la carencia de energía.

La edificación donde operaron estas dos plantas aún se conserva y hoy es un templo protestante llamado "Bethania".

PLANTA ELÉCTRICA 

En 1933 don Ernesto Rosestán instala la primera planta eléctrica de Fundación, que luego vendió a los esposos de origen Palestino: Nicolás Nassar y Afife Nassar Moalin; a la que le decían “La Mocha, haciendo alusión a su condición física por tener un brazo cercenado debido a un accidente que sufrió en su tierra natal. Por ese motivo al irse la energía se decía: “Se fue La Mocha”, y al llegar: “Vino La Mocha”.

Luis Enrique Martínez en recuerdo de esta historia compuso una canción que se titula La Mocha, la cual al parecer no fue del agrado de doña Afife, ya que corre la versión que la producción de esta grabación fue comprada por ella para evitar su difusión.

La planta eléctrica funcionó desde 1933, luego en los años 50s fue repotenciada por el gobernador Hernández Pardo, con unas plantas suizas las cuales funcionaron hasta de los años 70s, cuando se construye la actual interconexión eléctrica de Corelca.

Sucre Nassar
Hijo de la Mocha

Al principio la energía era suministrada a la población por unas horas en la noche y sin el suficiente amperaje, por lo que los bombillos lucían amarillos y sin suficiente luminosidad. 

A las 6 de la tarde se oían los gritos: Llegó la Mocha (la luz) y se prendian los bombillos, que parecían un tabaco mariscal prendido

Años más tarde la energía se generaba desde las 5 am hasta las 9 de la noche, y era operada por un señor llamado Chepe, un técnico en electricidad que estudió por correspondencia en la National School y murió en un accidente de moto en la vía a Aracataca.

Eran tiempos donde a las cinco de la mañana se oía gritar a personajes que en carromulas que gritaban: Agua Agua, tanques de 20 litros que vendían por 1 centavo, luego en horas de la mañana los mismos personajes gritaban: Hielo Hielo”, que provenía de la Planta de La Mocha y lo vendían en centavos dependiendo su tamaño.

Expropiación de la Planta

Siendo Gobernador del Magdalena (1954) el general Rafael Hernández Pardo, expropió esta planta para cederla al municipio, y dotó a la ciudad con motores de mayor potencia y modernidad. Se trataban de dos plantas suizas marcas Sulzer de 7.000 Wats cada una, con una capacidad de generación de hasta 12 de horas seguidas de energía.

Igual dotación recibieron Valledupar, Codazzi y Aguachica por el Gobernador Hernández Pardo, mientras que otros pueblos se instalaron plantas de menor capacidad.

La planta pasó a ser operada por Colombiana de Efectividad, luego por Electromag; que en el año 1967 se transformó en la Electrificadora del Magdalena, esta última liquidada en 1988 y entregada a Electricaribe.

La planta apodada La Mocha, operó primero en el barrio Las Tablitas, luego de expropiada fue trasladada al barrio Ariguaní al lado del acueducto, en un terreno que sigue siendo del Municipio de Fundación y usufructuada por particulares, hasta que el suministro eléctrico fue interconectado a la red nacional como consecuencia de un paro en el año 1973, donde hubieron muertos y heridos, a causa del mal servicio. 

Los antiguos motores al quedar sin uso estuvieron a merced del óxido y el abandono hasta que fueron chatarrizados. 

Ver también: Rafael Hernández P


LA PLANTA DE HIELO 

En el mismo lugar donde operó la planta eléctrica en el barrio Las Tablitas, el matrimonio Nassar construyó una planta de hielo que operó desde 1948 hasta los años 80s. 

En una noche de los años 70s, (no tenemos la fecha), se presentó un accidente en esta planta de hielo, explotó el tanque de amoniaco que se utilizaba para la producción del hielo, la detonación se sintió en toda la población y los vecinos despavoridos corrieron hacia el sector del mercado para huir del olor sofocante que imposibilitaba la respiración e irritaba los ojos, afortunadamente por efectos de la brisa el olor no llegó tan fuerte al barrio a Ariguaní. 

La planta tenía su propia generación eléctrica, para no depender de la de la calle que era por horas y de poco voltaje, uno llegaba y solicitaba un bloquecito de hielo, el cual lo despachaban con afrecho de cascarilla de arroz para conservarlo del descongelamiento, ya que en esa época no existían las neveras de icopor, lo partíamos con un punzón, le amarrábamos un pedazo con cabuya de fique y lo llevábamos en la parrilla de la bicicleta, o en el hombro hombro, se le congelaba la mano a uno, en la casa lo granizabamos con otro punzón de varios dientes. Narra un testigo de la época.

En la última etapa de esta fábrica estuvieron al frente la familia Robles los dueños del taller Robles Hermanos. 

Cuantos recuerdos trae a los fundanenses esta planta, por ejemplo los hermanos Robles y sus amigos, los miércoles de ceniza al concluir los carnavales, llenaban unos tanques con agua a la que le agregaban hielo producido en esta planta, y en unos vehículos salían a mojar a la gente del pueblo con agua helada... y cuantos problemas les acarreaba... 





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