lunes, 5 de enero de 2015

BOGOTÁ RESCATA EL TEATRO SAN JORGE

Y los Fundanenses cuando rescataremos nuestro Teatro Variedades?


Hacemos eco de esta noticia importante para la cultura, con la esperanza de poder animar a nuestros gobernantes para que hagan lo propio con una estructura hermosa, donde los fundanenses vivimos muchos momentos, tanto de tipo histórico, como lo fue la sesión de la asamblea departamental, el día en que Fundación dio origen a su vida municipal, así como de tipo cultural como lo fueron las innumerables presentaciones musicales y de recreación con las películas de la época; escenario en donde nos divertimos por varias décadas.

Libardo García N. y Anibal Velásquez, en presentación en el Teatro Variedades


El teatro San Jorge revivirá después de 50 años

Con una inversión de 1.352 millones de pesos, la Administración de Bogotá adquirió el edificio.


La brillante pintura azul clara del teatro San Jorge que solía iluminar la calle 14 con carrera 15 en los años 40 se ha opacado, luego de más de cinco décadas de abandono.
En aquella época, las calles de la localidad de Los Mártires, donde queda el teatro, estaban rodeadas de una arquitectura única, un ambiente silencioso y un ritmo de vida elegante y lento; lejos de lo que es la agitada Bogotá del siglo XXI.


Hoy, habitantes de la calle viven en los recovecos oscuros del viejo edificio y hasta hacen hogueras en su interior para resguardarse del frío de las noches. Lo han desvalijado casi por completo: sus sillas o han desaparecido o han sido consumidas por las llamas, y la basura pulula por todas partes.

Los residentes vecinos del sector caminan al frente de esta edificación llena de grietas lo más rápido posible, para evitar mirar su interior dantesco o quedar a merced de atracadores, sin imaginar que hombres con sombrero y corbatín y mujeres con vestidos y abrigos largos hacían fila para entrar allí y ver la película María Antonieta, del director Woodbridge Strong van Dyke, la primera que fue proyectada en el lujoso auditorio del teatro, que en ese entonces tenía capacidad para 1.200 espectadores.
Pero actualmente las marcas del olvido son visibles: la pintura se desprende por el viento y la lluvia, las ventanas están rotas y las paredes, llenas de grafitis; hay carros parqueados al frente y basura botada en el andén. La icónica e imponente joya arquitectónica, que estaba a cargo de privados, está completamente deteriorada.
Por eso, la Administración Distrital busca que este escenario oscuro, desierto y sucio se recupere para abrir sus telones de nuevo en el año 2017. El Instituto Distrital de las Artes (Idartes) invirtió 1.352 millones de pesos en noviembre del 2014 para comprarlo y convertirlo no solo en un espacio para presentar obras, sino en un laboratorio en el que escenógrafos, luminotécnicos, sonidistas y todas las nuevas generaciones de técnicos profesionales de las artes se capaciten.
“Queremos desarrollar un proyecto de laboratorios de creación de las artes escénicas para convocar artistas que hagan propuestas innovadoras”, indicó Santiago Trujillo, director del Idartes.
Volverán los aplausos prolongados y el sonido de las tablas a este espacio patrimonial, que tiene una arquitectura inspirada en el art déco, una tendencia de los años 20 caracterizada por el uso de figuras geométricas y colores sólidos.
Atrás quedarán los basureros, las bodegas, los refugios de habitantes de la calle y los parqueaderos que alguna vez ocuparon el San Jorge. “La gente se metía a consumir drogas y a quemar cosas”, contó un vecino del sector. De hecho, hace casi un año los bomberos alertaron sobre un incendio en el edificio, pero en realidad solo se trataba de una quema ilegal hecha por sus desamparados residentes.

Según Trujillo, ahora se buscará recuperar la fachada patrimonial de este teatro, que fue construido por el arquitecto Alberto Manrique Martín, quien creó otras edificaciones emblemáticas, como el hotel Granada y el edificio Cubillos, ubicados en el Eje Ambiental.
El próximo año comenzarán los trabajos de diseños y de limpieza.“Luego seguirá un proceso de estudio, con asesoría de arquitectos y patrimonialistas, para que se defina si el proyecto se realizará a través de una alianza público-privada o a través de una consultoría de licitación pública”, explicó Trujillo.
Las obras –que hacen parte de las acciones que el Distrito ha emprendido para revitalizar el centro de Bogotá– se harán durante el 2016 y la inauguración será en el segundo semestre del 2017.
Hace más de 70 años, los capitalinos vivieron una experiencia similar cuando el 7 de diciembre de 1938 se hizo la primera apertura del edificio, que además contaba con un bar, salón de té, balcón y un vestíbulo que acogía a ciudadanos pudientes dispuestos a pagar la boleta o un trago para amenizar la función.
Estudiantes de la Academia Superior de Artes (ASAB), de la Universidad Francisco José de Caldas y de la Universidad Pedagógica podrán presentar sus obras y creaciones allí. Emociones y alegrías se mezclarán de nuevo en esta emblemática construcción que, a pesar del deterioro, conserva su legado patrimonial.
Otros teatros rescatados
- Teatro Faenza. El 3 de abril de 1924 fue inaugurado este escenario de 90 años de edad, ubicado en la carrera 5.ª n.° 21-38. La Universidad Central asumió su restauración en el año 2004, luego de que quedara en el abandono por varios años. Su reinauguración será el 3 de abril del 2014.


- Teatro Taller Filarmónico. Luego de 25 años de olvido, la Orquesta Filarmónica de Bogotá recuperó en el 2014 el que era conocido como teatro Bogotá, que fue construido en 1918 en la calle 20 n.°2–70. También se llamó teatro Cuba y fue una de las sedes de Cine Colombia.

ANA MARÍA VELÁSQUEZ
Especial para EL TIEMPO
Enero 6 del 2014


SALVEMOS NUESTRO HERMOSO TEATRO VARIEDADES



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