sábado, 24 de mayo de 2014

LAS MANOS AL FUEGO: por los 33 niños de Fundación

Jueves, 22 de mayo de 2014


Por el Blog: Santa Irreverente





Gran conmoción generó en el país la noticia de que el pasado Domingo 18 de Mayo, en el municipio de Fundación Magdalena, murieran 32 niños carbonizados dentro en un bus en llamas.

Mientras se conocían apartes de la noticia, las reacciones del pueblo colombiano no se hicieron esperar: culpamos a los padres de los niños, por permitirles viajar sólos, sin supervisión adulta, culpamos al líder de la iglesia pentecostal a la que asistían cada domingo los menores, por llevar hijos ajenos a charlas religiosas que aún no comprendían, culpamos al chofer del autobus, por las precarias condiciones en las que transportaba a esos pequeños, culpamos a Dios, por no hacer nada para salvarlos, o asumimos cinícamente como excusa, que esa era "la voluntad del señor".

Incluso hubo tiempo para burlas, Jorge Alejandro Perez, un muchacho inoficioso de 18 años, estudiante de derecho y residente en la ciudad de Ibagué, quiso hacerse famoso en Twitter a expensas de las 32 victimas. A través de su cuenta @_Alejandrop1, publicó mensajes cargados de odio, racismo, e indolencia, que demuestran un patológico desorden de personalidad y falta de atención. Atención que recibió por parte de los estudiantes de su universidad, quienes se sintieron ofendidos por sus publicaciones y quisieron lincharlo dentro de un salón de clases; hecho que fue frustrado por el escuadrón anti disturbios de la policía nacional y acabó con el intento de fama de este joven, quien ahora es el personaje de moda para odiar en el país.

Es fácil como espectadores que somos, expresar solidaridad u odio, criticar la situación, resolver los problemas, asignar culpables, ya que a través de la pantalla de las redes sociales, vemos todo color rosa, pero pocos conocen la verdadera cara de los protagonistas de esta dramática, pero real historia.

Los padres de las 32 Victimas: Padres de hogares extremadamente pobres, habitantes del barrio Faustino Mojíca, sus hijos, niños entre los 2 y los 13 años, quienes esperaban ansiosos las mañanas de los domingos para ir a "culto", muchos de ellos no entendían a que iban, pero esa era su oportunidad de viajar en bus y departir con otros niños, por lo que al final recibían como premio un refrigerio. Esas condiciones eran bastante tentadoras en el mundo en el que vivían estos pequeños, por eso sus padres los dejaban ir "iresponsablemente" sin su compañía, aunque ellos no pertenecían a esa iglesia, era una "sana" manera de que sus pequeños tuvieran un poco del esparcimiento que ellos no podían brindarles. Si estaban en manos de Dios, que malo les podía pasar?


El Pastor de la iglesia: Manuel Ibarra es el nombre del líder espiritual, y no "pastor" (como muchos lo denominan) de la organización religiosa Pentecostal Unidad de Colombia. Esta es la figura humana contra la que muchos de nosotros los colombianos descargamos nuestra ira y acusamos de asesino, ya sea por el resentimiento religioso que cargamos dentro o simplemente porque hay que señalar un culpable, lo que pocos saben es que a Manuel Ibarra le fue amputado un dedo de su mano, perdió a su única hija y su mujer se encuentra en cuidados intensivos, todo producto de la explosión del bus en el que él también viajaba. Mientras tanto el Pastor de la iglesia, se lava las manos como haría Poncio Pilatos y acusa a Manuel Ibarra y a la "voluntad de Dios" de ser los responsables de lo sucedido ese trágico Domingo, porque fue el señor Ibarra el encargado de contratar el transporte.

El Conductor del Bus: Jaime Gutiérrez, un Hombre de 57 años, cuyo rostro trajinado evidencia la pobreza por la que atraviesa, es un conductor empírico, que ni si quiera tenía licencia de conducción, otra victima del desempleo del país, quien se rebuscaba como mecánico y también esperaba los domingos para tener oportunidad de ganarse unos pesos. $50.000 era lo que recibía este señor por transportar en tres viajes a 180 niños, en un bus de precarias condiciones, sin ninguna clase de documentación, con capacidad para 24 personas. De esos $50.000, $30.000 se usaban para la compra de combustible y él se quedaba con los $20.000 restantes. Hoy está recluido en la cárcel El Bosque de la ciudad de Barranquilla, esperando que se resuelva su situación jurídica; los cargos que se le imputan son homicidio simple con dolo eventual en concurso homogéneo, con el agravante de que eran menores de edad, lo que quiere decir, que de ser declarado culpable, y aunque su intención no haya sido matar a los niños, pagaría con cárcel 15 años por cada una de sus victimas, lo que le bastaría para obtener la pena máxima en Colombia, 60 años de prisión.

Dios: Si, aunque suene Macondiano Dios también es protagonista en este drama que enluta al pueblo colombiano, lo más escépticos lo señalan por su incompetencia a la hora de salvar a sus creyentes,(permitir que pasara) mientras que los más acomodados, señalan el hecho como "Voluntad Divina". Está Dios tan desequilibrado y falto de atención, que permite o planea que estas cosas sucedan?. Por mucho que no entendamos su voluntad o neguemos su existencia, no creo que exista un ser capaz de desear que estas cosas pasen, a menos que este ser milite en algún grupo terrorista como las Farc o Alkaeda.

Los verdaderos culpables: La mayoría de las veces trato de ser objetiva, pero como este es mi blog, no puedo evitar tomar partido. Personalmente pienso que sólo existen dos culpables: El gobierno y el pueblo, lo que nos involucra a todos. 

El gobierno, por no garantizar espacios de integración social, que permita el sano esparcimiento de sus menores de edad, la carencia de infraestructura como parques, ludotecas, restaurantes comunales, son los causantes de que estas tragedias sucedan; he visitado pueblos de la Costa, que jamás han tenido presencia del estado, a menos que sean épocas de elecciones, pero están atiborrados de hambre, miseria y sectas de toda índole, apenas propicios para que la fe sea cambiada por un Sandwich y un vaso de frutiño, y la pregunta es, a donde van a parar los parafiscales recibidos por el ICBF? 4.7 billones de pesos, es el presupuesto de funcionamiento anual para esta entidad y aun así, no les alcanza para suplir problemas básicos en cuanto a protección de nuestros infantes se refiere..

El pueblo, porque somos simples observadores, solo servimos para comentar en Facebook y compartir las sádicas fotografías del trágico siniestro, porque Ganó la copa Postobón el Atletico Nacional y nos olvidamos de las familias afectadas, porque con el inicio del nuevo reality, este será un capitulo más de nuestros dolores olvidados, porque no denunciamos las cosas antes de que el mal ocurra, todos sabían que el bus era ilegal, pero nadie dijo nada.

Hoy Jueves 22 de mayo, ya pocos hablan del tema, si, nosotros los Colombianos amamos, odiamos y olvidamos con la misma intensidad, sólo quiero que dejemos de señalar culpables, ya suficiente tienen con su propio dolor; hagamos introspección para saber, que hemos hecho nosotros por nuestros niños colombianos?


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